Cielozon.com

“Lo que mostraría una web que rastreara los sueños”

Muchas personas al formular sus sueños tienden a invocar al cielo para que se los haga realidad,mirando hacia arriba como en busca de una ayuda “superior”.

Es probable que esta conducta se justifique por creencias de tipo religioso o espiritual, aunque también puede que existan razones de carácter biológico o neurológico,ya que tenemos el cielo encima de nuestras cabezas y nos sabemos criaturas poblando esta “mota de polvo suspendida en un rayo de luz”, como describió alguna vez Carl Sagan a nuestro planeta.

Resulta interesante imaginar que en el cielo funcionara una especie de depósito o almacén en el que se registraran todos nuestros sueños, hasta que, llegado un momento, lograran descender y hacerse realidad, ayudados por una buena dosis de pasión y perseverancia.

Existe una corriente de pensamiento conocida como mentalismo,que invita a concentrarse en lo que uno quiere, sintonizando en ello sus sentimientos -como si ya lo hubiéramos conseguido-pues de esa forma lograríamos lo deseado, al obrar la ley de atracción a nuestro favor.

De ser efectiva dicha práctica, sería interesante pensar que existiese un gran almacén o depósito, al que llamaremos www.cielozon.com (un “Amazon” en otro plano), desde el cual se despacharan nuestros sueños hacia la Tierra. Y que tuviese un portal web al que se pudiera acceder para hacer seguimiento a nuestros “pedidos”.

¡BIENVENIDO AL PORTAL DE WWW.CIELOZON.COM!

Creyente (cliente): María Pérez

SEGUIMIENTO DE SU PEDIDO

DÍA 1: PEDIDO RECIBIDO.

La cliente comunicó de forma genérica su pedido al cielo señalando: “Quiero una pareja con la que compartir mi vida; no quiero seguir sola”. Nota: El pedido requiere de aclaratoria para poder ser procesado.

DÍA 2: PEDIDO EN VERIFICACIÓN

  • La cliente aclaró que lo que realmente quería era: “Un hombre bueno -por dentro y por fuera-inteligente, con dinero, que le quisiera y que no diera mucha lata”.
  • No hay producto en stock, se trata de un artículo escaso, muy demandado.
  • Realizado el pedido a la fábrica.

Nota: La cliente parecía algo incrédula respecto a que el pedido pudiera llegarle a tiempo.

DÍA 3: CONFLICTO DE ÓRDENES

  • Se encontró otro pedido en curso de la misma cliente en el que pedía “estar libre y sin nada que limitara sus acciones”.

Nota: Llamar a la cliente para que aclare que quiere realmente.

DÍA 4: PEDIDO ANULADO.

  • La cliente canceló el pedido indicando: “Es verdad, prefiero estar sola que mal acompañada. No sé en qué estaba pensado; que ganas de complicarme la vida”-señaló.

Nota: El otro pedido (“Estar libre”) sigue vigente.

DÍA 5: NUEVO PEDIDO EN CURSO

  • La cliente modificó su pedido inicial y ahora quiere lo mismo, pero con una salvedad: “Que cada uno viva en su casa”. Se emitió la orden a la fábrica.

Nota: Se estima un tiempo de entrega mayor, por lo singular de la orden.

DÍA X: RECTIFICACIÓN DE PEDIDO

  • Debido al largo tiempo de espera, la cliente se impacientó diciendo: “Soy una ilusa, en qué estaba pensando”, procediendo a anular el pedido y colocando uno nuevo más convencional: “Quiero un hombre de buen corazón, que me quiera y que viva en su casa.”
  • Hay bastantes unidades de este artículo en stock, incluido Quasimodo, el jorobado de Notre Dame, quien continúa soltero.

DÍA X+2: PEDIDO ENTREGADO

  • Se entregó el “producto” a la cliente, quien al recibirlo puso mala cara diciendo: “Esperaba algo mejor”.

DÍA X+4: PEDIDO DEVUELTO.

  • Se gestiona el retiro del producto de la cliente, pues señala que este no funciona correctamente.

¿No se semeja esto un poco a la forma en la que habitualmente plasmamos nuestros “pedidos” al cielo? ¿Será por contradicciones como estas que la manifestación de lo que queremos tarda?

¡Debemos pensar mejor en lo que realmente queremos¡Al mismo tiempo necesitamos algo de paciencia para entender que hay sueños que requieren de un proceso de maduración, por lo singulares y valiosos que son. En el ínterin, a ver si damos con la dirección del portal y comprobamos cómo van nuestros “pedidos”

O ¿qué tal si más bien nos aplicamos mejor al momento de plasmar nuestros sueños y crear nuestro destino?

Vladimir Gómez Carpio
www.vladimirgomezcarpio.com

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